Cómo funciona un presupuesto
Publicado por Jose Pardo en Junio 7, 2008
Puesto que es imposible recordar todos sus gastos durante el curso de una o dos semanas, y mucho menos durante un año, es importante tener un presupuesto. El crear un presupuesto no tiene por qué ser complicado, en realidad un presupuesto es sólo un plan para decidir cómo gastar el dinero que ingresa en los desembolsos que tiene que hacer.
Los detalles
Un presupuesto es un plan que le permite establecer objetivos de gasto y realizar un seguimiento de su flujo real de efectivo con el fin de asegurarse de que permanece dentro de los límites que usted estableció. Por lo general, es una proyección mensual de las cantidades que usted asigna a cada uno de sus gastos basándose en los ingresos que usted tiene. Cuando usted realice una compra o pague una cuenta escriba el importe y réstelo del total que usted estableció para ese tipo de gasto.
Por ejemplo, si usted presupuesta $500 mensuales para comida, deberá anotar todo lo que gaste en el supermercado, las comidas en restaurantes y el café que toma por las mañanas. Si después de varios meses esa cantidad es demasiado baja, usted podrá intentar gastar menos o revisar su presupuesto para asignar más dinero a comida y menos a otros conceptos.
Probablemente se estará preguntando: ¿cómo es posible planear gastos en el futuro? Parte del proceso de crear un presupuesto consiste en utilizar como referencia los recibos, los estados de cuenta de tarjetas de crédito y los registros de los talonarios de cheques que usted tiene del año pasado. Otra manera de hacerlo es realizar un seguimiento de sus gastos durante un mes o dos, anotando hasta el último centavo que gaste. Al hacerlo se hará una idea de en qué gasta su dinero y lo que puede esperar gastar en el futuro. Esto además le dará una buena indicación sobre las áreas en que puede reducir sus gastos.
¿Vale la pena crear un presupuesto?
Aunque requiere algo de tiempo y esfuerzo por su parte, diseñar y ajustarse a un presupuesto le dará una idea detallada de sus hábitos de gasto y puede ayudarle a tomar mejores decisiones en el futuro.
Un presupuesto le permite planear cómo gastará su dinero antes de que usted abra su cartera, talonario de cheques o de que use su tarjeta de crédito. De este modo, será más difícil que haga compras impulsivas y quizás innecesarias, y podrá saber con certeza a dónde va su dinero.
¿De qué se compone un presupuesto?
Una vez que haya entendido la importancia de un presupuesto es hora de aprender a crear uno. Puesto que usted tiene muchos gastos diferentes, desde los pagos de alquiler o de su automóvil hasta el café matutino, es mejor separarlos en categorías. Una vez que haya hecho esto verá que es mucho más fácil ver dónde gasta más dinero y dónde debe gastar menos. Es de gran utilidad el pasar sus gastos por dos filtros.
Filtro 1: Gastos fijos y variables
Un gasto fijo un gasto cuyo importe no cambia de pago en pago. Los pagos de la hipoteca, los pagos del préstamo universitario, las primas de seguro y el pago mensual del club deportivo son ejemplos de gastos fijos. Si usted utiliza planes de presupuesto (o de pagos) de compañías de servicios públicos o si tiene un contrato con una compañía de teléfonos celulares es posible que esos gastos también sean fijos.
Gastos variables son aquellos cuyo importe puede cambiar de mes a mes, tal como los gastos en alimentos, las cuentas de los servicios públicos, los gastos en entretenimiento, lavandería, televisión por cable o en transporte, incluyendo el costo de la gasolina.
Filtro 2: Gastos esenciales y gastos deseables
Un gasto esencial es un gasto que es literalmente imposible de evitar. Aunque puede que una dieta sea la mejor manera de perder peso y ahorrar unos dólares, usted no puede sobrevivir sin alimentarse, por lo tanto los alimentos son un gasto esencial. La única manera de reducir estos gastos es utilizar la autodisciplina siempre que pueda, por ejemplo, tal vez usted no necesite elegir el platillo más caro del menú cada vez que salga a cenar o quizás pueda salir a cenar con menos frecuencia.
Un gasto deseable es un gasto del que usted puede prescindir pero preferiría no tener que hacerlo, por ejemplo, un par de zapatos nuevos o una televisión de plasma. Esta es la categoría en la que, si usted utiliza disciplina a la hora de tomar decisiones, podrá limitar sus gastos o retrasar una compra importante hasta que haya ahorrado lo suficiente para pagarla.
Cómo usar su presupuesto
¿Qué se debe hacer una vez que todos sus gastos estén clasificados y etiquetados? Las categorías no le dirán por si mismas todo lo que necesita saber para limitar sus gastos. Probablemente sepa inmediatamente en qué categorías podría reducir sus gastos usando la proporcion de gastos.
Proporciones de gastos
Una proporción de gastos compara sus ingresos totales con lo que gasta para un gasto específico. Por ejemplo, digamos que el año pasado sus ingresos brutos fueron de $50,000. En su presupuesto encontrará el gasto fijo gasto fijo en vivienda y verá que el año pasado pagó $18,000 ó $1,500 al mes en alquiler o en el pago de la hipoteca.
Usted sabe que no puede dejar de pagarla ya que la vivienda es un gasto esencial. Sin embargo, su proporción de gastos el año pasado fue $18,000 de sus $50,000 en ingresos, es decir, el 36% y usted podría querer reducirlo.
¿Qué hacer? Usted podría mudarse a un apartamento más barato o a una casa más pequeña. Si puede reducir su alquiler en una tercera parte, su proporción de gastos bajará a $12,000 de sus $50,000 en ingresos, es decir, el 24% lo cual usted decide es un número mucho mejor para su situación en particular. Esto hace que al año queden disponibles $6,000 en su presupuesto para usarlos en otras cosas tal como ahorrar para el retiro.
Sin embargo, si su vivienda está un vecindario que cuenta con un gran sistema escolar local, está ubicada cerca de su trabajo y de sus proveedores de atención médica, o si simplemente le encanta, usted podría presupuestar para los altos costos en vivienda y reducir los gastos en otras áreas.
Páguese primero
Si usted es como la mayoría de las personas, una vez que haya pagado todas sus cuentas y cubierto sus gastos no le quedará mucho dinero en su cheque de pago para ahorrar. Páguese primero es una útil expresión que sirve para recordarle que sus ahorros deberían ser considerados como un gasto, como los alimentos o la vivienda, y deberían ser incluidos en su presupuesto.
Haga que el ahorrar una parte de cada cheque de pago se convierta en una prioridad: averigüe si puede hacer que su empleador deposite directamente en su cuenta de ahorros una cantidad determinada de dinero (muchos lo hacen y es una forma muy sencilla de empezar a ahorrar). Si no ve el dinero no se verá tentado a gastarlo. Piense que se está pagando usted mismo antes de pagar a nadie más.
Reservas personales
No importa lo bien que prepare su presupuesto, usted tendrá que hacer frente a gastos inesperados. Ya bien se trate de un costo relativamente pequeño como una multa de estacionamiento o de un gasto más grande como reparaciones en su automóvil, usted se verá forzado a pagar algo que no había planeado.
Es una buena idea el reservar los gastos de manutención para un período comprendido entre tres y seis meses en un fondo de emergencia para cubrir esos gastos inesperados. Si utilizamos un ejemplo con $50,000 en gastos anuales, esto significará un fondo de entre $12,500 y $25,000. Aunque pueda parecerle que no puede permitirse ahorrar tanto, lo que realmente no puede permitirse es no ahorrar. Recuerde, no tiene que crear el fondo de emergencia de una vez. Usted puede presupuestarlo.
Hágase un cheque
Sólo cuando haya establecido un fondo de emergencia y esté preparado para todos los gastos esperados en su presupuesto podrá realmente empezar a ahorrar. Si le parece que apenas puede arreglárselas y no puede permitirse ahorrar, le ofrecemos algunos consejos para encontrar ese par de dólares extra:
- Vuelva a invertir todo el dinero que gane en inversiones existentes tales como fondos de inversión colectiva o acciones en vez de hacer que le envíen los dividendos o ganancias en un cheque separado
- Deposite una parte considerable de los regalos que reciba en efectivo o de los bonos de su trabajo antes de que desaparezcan, piense que este dinero es “dinero encontrado” y ahórrelo
- El llevar el almuerzo al trabajo un día a la semana podría ahorrarle $20 o más cada mes
- Si es posible, hágase un cheque a fin de mes cuando pague sus otras cuentas, así se verá obligado a ahorrar
- El lavar a mano su auto podría ahorrarle $10 o más cada mes
- Aproveche los programas disponibles de ahorro emparejados, como por ejemplo algunos planes de ahorro 401(k) en los que los empleadores realizan contribuciones emparejadas
- El eliminar una comida en un restaurante de comida rápida cada semana para comer en casa podría ahorrarle $15 cada mes
Consejos para su presupuesto
Sin duda el ajustarse a un presupuesto puede ser difícil y a veces resultar frustrante. Además tampoco hay garantía de que consiga grandes ahorros a corto plazo. Sin embargo, aquí le ofrecemos algunos consejos para ayudarle a tener éxito.
Consejo 1: No lo abandone
Sus hábitos de gasto cambian de día en día y de mes a mes, por lo tanto controlar sus finanzas requerirá un esfuerzo continuado por su parte.
Consejo 2: Digitalícelo
Si el crear su presupuesto con lápiz y papel le parece muy anticuado recuerde que existen muchos programas informáticos para la creación de presupuestos, así como otros recursos en Internet que podrán ser de ayuda.
Dos de los programas más conocidos son Quicken y Microsoft Money. La mayoría de los programas pueden realizar las tareas presupuestarias básicas así como transacciones mucho más sofisticadas. Éstas pueden ser herramientas muy útiles para ayudarle a administrar sus finanzas.
Consejo 3: No lo complique
La mayoría de los expertos coinciden en señalar que la clave para crear y ajustarse a un presupuesto es que sea sencillo y práctico. Sobre todo sea realista con sus hábitos de gasto. Si le gusta mucho ir al cine no deje de ir por completo, sino que trate de ir menos veces o busque cines más baratos.
Consejo 4: Pida ayuda
Si siente que es imposible ajustarse a su presupuesto y está a punto de romperlo en pedazos (o borrarlo de su computadora) busque a alguien que le pueda aconsejar. Ya sea un asesor financiero profesional, un empleado de su banco o un amigo que maneje un poco mejor que usted el dinero, siempre es una buena idea pedir ayuda.
Fuente:es.yourmoney.counts
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